Transformando la industria de época, una braga a la vez.

Durante décadas, la menstruación ha significado desechos, toxinas y silencio.

De media, una persona que menstrúa utiliza más de 10.000 productos desechables a lo largo de su vida.

Creemos que hay una mejor manera.

Con Lunam, tan solo 128 pares cuidadosamente diseñados pueden reemplazar miles de productos desechables, reduciendo el impacto ambiental hasta en un 90 %.

Menos residuos.
Más intención.
Cuida más de tu cuerpo y del planeta.

Así es como transformamos la industria.

Cuidado menstrual sin químicos

La mayoría de los productos a prueba de fugas generan preocupación por la presencia de PFAS, tratamientos sintéticos y materiales ocultos.

Creemos que te mereces algo mejor.

Lunam está diseñado para ofrecer una protección segura y fiable, sin toxinas.

Sencillo. Limpio. Intencional.

Menos polución

Menos desperdicio. Más intención.

Lunam está diseñado para usarse una y otra vez, reemplazando miles de compresas y tampones desechables a lo largo de la vida.

Al optar por productos de protección reutilizables, puedes reducir los residuos hasta en un 95 % y disminuir tu impacto ambiental hasta en un 90 %.

Mejor para tu cuerpo.
Mejor para el planeta.

Un buen impacto social y ambiental

Un impacto más consciente.

El acceso a la higiene menstrual es un derecho fundamental, pero el estigma y la falta de información siguen dejando a muchas personas sin el apoyo que merecen.

Cuando las personas carecen de productos seguros y fiables, el impacto va más allá de las molestias. Afecta a la confianza, la dignidad y el bienestar.

En Lunam, creemos que cambiar la experiencia de la menstruación implica cambiar la conversación en torno a ella.

Al crear productos de protección más seguros y reutilizables, ayudamos a reducir los residuos y a construir un futuro en el que el cuidado menstrual sea una herramienta que empodere, no que limite.